Restricciones nocturnas: la opinión de los comerciantes

Tanto las autoridades nacionales como provinciales, están estudiando aplicar algunas medidas restrictivas luego del pico de contagios que se evidenció a lo largo de los últimos días. En este sentido, los sectores más afectados serían los relacionados al transporte, a la nocturnidad y a la recreación. Según informó El Destape, se prohibiría la circulación nocturna entre las diez y las seis de la mañana, durante un período de 15 días.

En nuestra ciudad, las autoridades ya empezaron a recorrer este camino restrictivo. La primera medida fue reducir la jornada de trabajo de los locales gastronómicos: el horario de cierre pasó de las tres de la madrugada a las dos. En relación a estas medidas, el secretario de Salud Fernando Romero la semana pasada declaró: “hay que ir adecuando las normas y las restricciones de acuerdo a la situación epidemiológica local en cada uno de los puntos“. Y sostuvo: “vamos a tener que restringir ciertas actividades, ciertos horarios, o ciertas cuestiones de cuidado extremo“.

El lugar de los bares y restaurantes

En diálogo con Infociudad, Angel Morinelli, dueño de Moes Bar, explica: “con el límite de las tres de la mañana estábamos trabajando bien. Si bien nos redujeron una sola hora, para nosotros es un montón. Cerrando a las dos de la mañana se nos complica trabajar pero igualmente podemos seguir abriendo porque con sorteos y regalos, logramos que los chicos vengan desde las diez de la noche“.

Pese a esta situación, Morinelli aclara: “igualmente, apruebo todo lo que diga la municipalidad. Si es para un bien, y para que se termine todo esto de una buena vez por todas, estoy de acuerdo“.

Con respecto a las restricciones que se están estudiando a nivel federal y provincial, opina: “antes de las diez de la noche es imposible que vengan los chicos, porque nosotros no hacemos comida y hoy la gente no tiene plata para salir a comer y después ir a tomar algo“. Y agrega: “si se limita el horario hasta las diez de la noche, nosotros directamente no vamos a abrir, porque sería imposible trabajar“.

Mariano Raboni, dueño del restaurante La Familia, por su parte comenta: “estas restricciones no solucionan nada, pero sí generan que la gente, sobre todos los chicos, armen fiestas en la clandestinidad. Lejos de ayudar, genera las juntadas sin ningún protocolo y con eso el aumento de contagios“. Y además, comenta: “no existen registros de que alguien se haya contagiado en un local gastronómico, pero esto el Estado no lo entiende. Es más fácil cerrar los bares y restaurantes que pedir una orden al fiscal y desbaratar las clandestinas“.

En lo que refiere a este último punto, declara: “desde hace un año los únicos que cuidamos el protocolo a rajatabla somos los gastronómicos y somos los más golpeados. Mientras pasa esto con nosotros, se avalan cosas que están fuera de la ley“.

Al momento de hablar del límite del posible límite de las 22 horas, se muestra tajante: “sería la ruina económica de todos. Nadie puede subsistir con ese horario. Pero es más fácil pensar que nadie va a salir ni juntarse. Aparte no hay forma de recuperarse de perdidas económicas de un año en tres meses. No existió ninguna ayuda del Estado más que unos subsidios mínimos que fueron otorgados no sé con que criterio. Si se decide el cierre a las 22 lo único que va a pasar es que van a destruir los pocos locales gastronómicos que tenemos“.

Por último, hizo referencia a los subsidios: “los recibieron cinco o seis lugares, cuando somos más de 50 propietarios. Encima no alcanzaban ni para pagar una boleta de luz ni de gas“.

 

 

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